Amalajer. Asociación Malagueña de Jugadores de Azar en Rehabilitación

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Un exjugador semiprofesional relata su declive y posterior recuperación como adicto

Los videojuegos no son algo nocivo hasta que se descontrola su uso. He sido adicto al League of Legends (LOL), donde llegué a ser muy bueno: jugaba en equipos, en torneos donde ganaba 600 euros y subía partidas a YouTube. Pero empecé a dedicarle cada vez más tiempo y llegó un momento en el que mis días se traducían en 14 horas de juego. No comía, o lo hacía mientras jugaba. No me duchaba asiduamente y descuidé mi forma física, llegando a engordar 25 kilos por la mala dieta que llevaba. Siempre he tenido facilidad para los estudios, pero comencé a utilizar los videojuegos como moneda de cambio con mis padres: «Si me dejáis jugar, apruebo». Los manipulaba y ellos cedían. Pero cuando me mudé a un piso compartido para ir a la universidad a estudiar Ingeniería de software, todo cambió.

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Fuente: sevilla.abc.es

Lejos del glamour de los casinos que nos venden en las películas, y de esos torneos llenan horas de programación en las madrugadas televisivas, el juego del póquer muestra su cara más turbia en las numerosas partidas clandestinas que cada semana se celebran en distintos puntos de la comunidad y en las que se mueven grandes cantidades de dinero. Una realidad que supone una condena para muchas familias y contra la que tratan de luchar las autoridades en una región que siente una especial seducción por el juego ilegal.

 

Uno de los encargados de descifrar las claves de un mundo oscuro y hermético es el inspector Juan Miguel Jiménez. Investigador de la Policía Nacional adscrito a la Policía Autonómica, desde 2012 está al frente de la Sección de Juego en Málaga, una provincia que ha sido escenario de algunas de las más importantes y recientes operaciones contra esta actividad ilegal.

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fuente: okdiario.com

El negocio de las apuestas deportivas a través de Internet es un negocio que mueve más de 10.600 millones de euros en España y que está bajo la sombra de la sospecha después de que una plataforma de jugadores profesionales se haya unido para llevar a los tribunales a uno de los gigantes del sector, Bet365, por estafa. Los denunciantes acusan a la empresa de “limitar las cuentas” y vetar la participación de jugadores ganadores “de forma abusiva y contraria a derecho”. Los afectados se han unido en la plataforma Muebete.org para realizar una reclamación a Bet365, cuya denominación en España es “Hillside España Leisure S.A”.

La reclamación se ha presentado en la Dirección General de la Ordenación del Juego como paso previo a la correspondiente demanda judicial por las presuntas “prácticas fraudulentas llevadas a cabo por esta casa de apuestas, con el estudio pormenorizado de las cláusulas que imponen en sus contratos de adhesión”. En la reclamación, que también se ha enviado a Bet365, la plataforma acusa a la empresa de “limitar y producir cierres de cuentas de forma masiva e indiscriminada en los últimos meses, casi siempre a las cuentas que obtienen ganancias”.

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El abuso de Internet puede ocasionar comportamientos compulsivos como la adicción al juego 'on-line', que suponen una categoría diagnosticada como trastornos psiquiátricos, dado que "Internet facilita que el juego sea más accesible, asequible, anónimo y disponible las 24 horas del día", ha afirmado el catedrático de Psicología Clínica de la Universidad del País Vasco, Enrique Echeburúa Odriozola, durante la presentación del libro *'Abuso de Internet: ¿Antesala para la adicción al juego de azar online?*', del que es coordinador.

Los jóvenes son el sector más vulnerable y dentro de ellos los menores de edad, ya que "recurren al juego a través de la red y están más interesados en juegos de estrategias y habilidad como el póker o las apuestas deportivas*; la idea de poder apostar basándose en sus propios conocimientos lo vuelve más atractivo", ha indicado el doctor Echeburúa. Algunas de las adicciones comportamentales abordadas en la publicación, que pueden ser potenciadas por Internet, son la adicción al sexo, las compras 'on-line', los videojuegos y el juego patológico, añadiendo también el incremento del uso de redes sociales como Facebook o Instagram.

No existen motivos para hablar de un uso masivo y generalizado, pero "es evidente que muchas personas viven esclavizadas a las nuevas tecnologías aunque en algún punto puedan ser placenteras; las personas con adicción son una minoría, pero vienen acompañadas de otros trastornos que hay que abordar", ha destacado el coordinador científico de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad y autor del prólogo, Francisco Ferre Navarrete. El libro -editado por la Editorial Pirámide y en el que ha participado la *Fundación Codere*- recoge la visión y el análisis de más de veinte especialistas con el objetivo de demostrar la relación entre el abuso de Internet y la adicción a juegos de azar, y que sirva como guía de prevención y minimización de los problemas asociados.

CONSECUENCIAS DE UN MAL USO DE INTERNET

La ludopatía en España "es un problema grave para quién lo padece y para su familia, pero no tiene gran impacto social; a través de una simple distracción lógica y entendible, los jóvenes pueden bordear antes de tiempo la entrada al juego 'on-line'", ha explicado el vicepresidente de la Fundación Codere y coautor del libro, José Ignacio Cases Méndez. Se trata de un problema que conlleva "consecuencias psicológicas negativas porque la persona afectada *se encierra en casa, se aísla de las relaciones sociales y laborales, deriva en depresión o ansiedad social y en otras adicciones como el consumo de alcohol o drogas*", subraya el doctor Echeburúa. Además, "dichas conductas también pueden ser previas a la adicción y que la persona utilice el juego para paliar la falta de autoestima, de relación social o el fracaso escolar, entre otros problemas", añade.

FACTORES DE RIESGO

Por su parte, el catedrático de Modificación de Conducta de la Universidad Complutense de Madrid y coautor, Francisco Javier Labrador Encinas, ha hecho hincapié en los factores de riesgo asociados a la dependencia de Internet alegando que "hay que conocer los factores que propician este abuso para abordar medidas preventivas". En muchas ocasiones, "los factores tienen que ver con el pensamiento de la persona porque jugamos pensando que vamos a ganar pero pensamos mal; está demostrada la correlación entre sesgos cognitivos y la presencia de adicción como es el caso de la ilusión del control donde la persona tiene seguro que va a ganar", ha detallado.

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Advierten que suele llevar asociado trastornos mentales como fobia social

La Sociedad Española de Patología Dual (SEPD) alertó ayer de un aumento de los casos de jóvenes y adolescentes adictos al juego online de forma patológica, una adicción que suele llevar asociados trastornos mentales como la fobia social, el trastorno obsesivo compulsivo o el déficit de atención.

"Jugar online es anónimo, muy visual, se puede hacer a cualquier hora y demanda pequeñas cantidades de dinero", explicó el jefe de Psiquiatría B del hospital Gregorio Marañón y miembro de la SEPD, Francisco Ferre, en las II Jornadas de Adicciones Comportamentales y Patología Dual. Con estas características, el juego por Internet tiene más probabilidades de resultar altamente adictivo que el juego presencial en casinos y máquinas tragaperras, una tendencia que, por otro lado, está descendiendo.

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fuent: lavanguardia.com
  • R.G.S. es mileurista y aficionado al fútbol: “Empecé apostando 10 euros con amigos y ahora debo 10.000”

  • En el juego presencial se tardan 5-7 años en desarrollar la conducta patológica; en el on line, año y medio

Durante la Eurocopa del 2008, R.G.S. y un grupo de amigos decidieron apostar diez euros cada uno por la selección española a través de una plataforma de apuestas on line . Hoy, ocho años después, R.G.S. debe 10.000 euros y recibe tratamiento en la unidad de juego patológicodel Hospital de Bellvitge. “Entré por probar, con mis amigos, y dio la casualidad que España ganó la Eurocopa y nosotros, las apuestas; y pensé que era fácil, que apostando unas veces ganas 100 y otras 50, pero ganas, o pierdes pero menos que lo ganado, o que pierdes mil pero metes 500 para así recuperar todo lo perdido... Y de esa forma me gastaba más de la mitad de mi sueldo mileurista, todo el saldo de las tarjetas, el dinero que cobraba en B y que decía a mi mujer que no me habían pagado... Hasta tener una deuda de 10.000 euros y no poder usar la tarjeta de crédito para nada”, relata este joven de 37 años, casado y con un hijo. Y explica que todo ello sin ser consciente de tener un problema –“es normal jugar, la gente juega a la lotería, a la Once...”–, pero sí ocultando sus tejemanejes económicos y sus apuestas ajenas a la peña de amigos. “Si el Madrid jugaba a las ocho, a las siete y media buscaba una excusa para ausentarme un momento y apostar; o si estaba de tertulia, cogía el móvil y sin que me vieran apostaba; te aíslas de todo y sólo piensas en apostar, porque al principio apuestas 50 y te regalan 100, y ganas y eso engancha, y cuando has perdido tres veces quieres recuperar lo perdido, y aunque en las webs y en la publicidad te dicen que juegues con moderación, tú no lo piensas”, detalla.

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