Amalajer. Asociación Malagueña de Jugadores de Azar en Rehabilitación

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En España, las apuestas en línea fueron legalizadas en 2012 y desde entonces no han parado de crecer. Concretamente, los analistas señalan que este incremento se debe a la proliferación de dispositivos móviles en los sectores más jóvenes de la población. Según el psicólogo Ángel Turbi, director del Máster universitario de Educación y Rehabilitación de Conductas Adictivas de la Universidad Católica de Valencia (UCV), en España las apuestas online aumentaron de forma alarmante en lo que va de este año, tanto en los hogares como en las aplicaciones de dispositivos móviles, poniendo en peligro de caer en la adicción a un vasto segmento de la sociedad española.

Según explica el profesor de la UCV, uno de los problemas es que este tipo de dispositivos tecnológicos en concreto, pueden hacerse desde cualquier lugar, las 24 horas del día. “Para aminonar este tipo de adicción, tenemos que crear conciencia en primer lugar, sensibilizar a la sociedad en general de sus riesgos y, principalmente, a los más jóvenes desde una prevención específica. También, tenemos que educar a la población en el uso responsable de las nuevas tecnologías”, explicó.

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fuente: elmundo.es
  • Casinos y salones han sabido renovar su oferta
  • El auge de las apuestas en línea atrae cada vez a más jóvenes
  • "La industria del juego en España se está regenerando y adaptando a las nuevas generaciones", asegura Germán Gusano, director de la Fundación Codere, institución que elabora el Anuario del juego en España y patrocina el informe Percepción social sobre el juego de azar en España 2016. La irrupción de la tecnología móvil, así como la regulación hace seis años de la actividad de multinacionales de apuestas deportivas han conseguido dinamizar el negocio.

    Según la Memoria Anual de 2015 realizada por la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), organismo dependiente del Ministerio de Hacienda que facilita los últimos datos disponibles, aquel año el mercado del azar movió 33.396 millones de euros, en torno a un 2,5% del PIB nacional y un 11,5% más que los datos estimados del año anterior. El grueso del negocio está representado por el denominado canal presencial (loterías nacionales y de la ONCE, casinos, bingos, salones de juego, etcétera), con unos ingresos aquel año de más de 25.000 millones de euros, el 73,5% del negocio, mientras que los ingresos en el juego online ascendió a más de 8.500 millones de euros, el 26,5% restante. El peso del segmento presencial es mayor si se tiene en cuenta lo que se denomina margen de juego, es decir, la cantidad arriesgada en cada juego descontando los premios. En este sentido, la cifra alcanza los 8.134 millones de euros, representando el canal presencial el 95% de esta cifra, y el online un exiguo 5%.

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El departamento de Cristóbal Montoro se enfrenta con las comunidades autónomas, a las que trata de imponer un nuevo sistema de juego telemático de libre acceso en locales de hostelería.

El Ministerio de Hacienda pretende liberalizar la venta de loterías mediante la instalación de terminales de venta en bares y locales de hostelería, lo que ha provocado la reacción de la mayoría de las comunidades autónomas por dos motivos: el eventual riesgo de fomentar tendencias ludopáticas en algunos sectores de la población –especialmente los más jóvenes, por ser locales de libre acceso- y los intentos de invasión competencial, ya que, hasta ahora, el control de los locales de juego es una responsabilidad autonómica.

Concretamente, Hacienda quiere impulsar la instalación de terminales de venta del Servicio Estatal de Loterías en bares y otro tipo de establecimiento desde los que, entre otros productos, se venderían boletos de lotería rápida.

Su objetivo con este tipo de productos es aumentar los magros ingresos que ya le proporcionan las apuestas.

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Los terapeutas avisan del "alto nivel de persistencia" del apostante compulsivo Los expertos reclaman una regulación del gran caudal publicitario de la modalidad.

Seguir con devota pasión un encuentro de la segunda división eslovena de voleibol o un partido de cricket de la liga paquistaní, cuando no se conoce a ningún jugador ni se tiene la menor noción de las reglas de juego. Hay aficionados ocasionales que esperan con frenesí la victoria de un equipo del que dentro de unos días pueden desear que encaje la mayor humillación deportiva. En el mundo de las apuestas, el fin siempre justifica los medios. O al menos eso es lo que piensa la creciente legión de seguidores de esta afición, que ha arrebatado al póquer el cetro de la disciplina hegemónica del juego ‘on line’ en España.

Casi la mitad del dinero invertido en el sector recreativo digital tuvo que ver en el 2015 con eventos deportivos (48,8%), frente al 20,8% del póquer, según los últimos datos divulgados por la Dirección General de Ordenación del Juego. Solo tres años atrás, este juego de cartas dominaba el sector, con un 42,7%, frente al 37% de las apuestas. Todo sucede al amparo de un ámbito, el del juego 'on line', "que crece al ritmo del 30% anual”, según Sacha Michaud, presidente de JDigital, que agrupa a más de 40 empresas del gremio. En España, casi dos de cada 10 euros que se dedican al juego, presencial y digital, acaban en las casas de apuestas. Una dinámica que inquieta a las autoridades sanitarias.

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