Amalajer. Asociación Malagueña de Jugadores de Azar en Rehabilitación

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Cada año hay 3 millones de jugadores de azar patológicos nuevos.

De acuerdo al siquiatra Rafael Johnson, en República Dominicana el 19 % de los suicidios registrados están relacionados a trastornos de ludopatía o adicción a los juegos de apuestas o azar. 

El siquiatra indica que la adicción a jugar es tan grave que con frecuencia el 85 % de los jugadores adictos o ludópatas, piensa en la muerte una vez se ve envuelto en deudas que no puede afrontar, y por lo general el 49% del total piensa seriamente en la muerte.

Asimismo señala que aunque en el país no se tienen datos precisos, diversas fuentes revelan que a nivel mundial cada año tres millones de adultos se vuelven apostadores patológicos.

Según Johnson, el ludópata no solo se hace daño a él mismo, sino que daña grandemente a la familia, ya que desarrolla características negativas como la manipulación y la deshonestidad, lo que al final termina desintegrando el núcleo familiar.

De igual modo, sostiene que los problemas que conducen a un jugador patológico giran en tres aspectos importantes, que son personal, que es donde el individuo pierde contacto con su familia por la magnitud del problema; pierde contacto con su entorno, es decir, y pierde totalmente el contacto con la comunidad, porque llegan a un momento en que pueden incurrir en faltas graves.



“La magnitud de las deudas, ni siquiera ellos mismos la contemplan como una falta enorme, por eso, la persona ludópata tiene un nivel de tolerancia muy bajo, incurre en faltas graves, inclusive lo último que pierde el ludópata es su actividad laboral, pero llega un momento que cuando pierde su trabajo, se mete en deudas que no puede cubrir”, señala el especialista.

El siquiatra explicó que el trastorno de los juegos patológicos se desarrolla a través de varios factores, en el que entra la genética. La descendencia de un ludópata, donde más se expresa la genética es de abuelos a nietos; regularmente los hijos de los adictos a los juegos de apuestas sufren mucho y son personas que pueden desarrollar trastornos de ansiedad y depresión por la inestabilidad emocional con que viven.

Una de las preocupaciones en torno a este tipo de trastorno es que, generalmente las personas piensan que la adicción solamente se centra en el juego de casino, pero esas adicciones se observan más en las bancas de apuestas.

Sin embargo, el psiquiatra señala que para que una persona pueda salir de esa enfermedad, la familia es clave, ya que desarrolla uno de los problemas paralelos importantes que es la codependencia. 

“Ante un miembro ludópata, la familia tiene que mantenerse con un discurso monolítico, firme, es decir, buscarle ayuda tratando de no pagarle sus deudas, porque si se las paga va a continuar con el juego”, indicó.

En ese sentido, el psiquiatra expresó que hay que hacer un gran trabajo en la familia, porque el 50% de los problemas del juego patológico es de genética. 

“Hay que trabajar en la prevención y en los tratamientos con las personas que tienen este trastorno, porque el 50% del problema del juego patológico es heredado de la familia, sostuvo Johnson.