Amalajer. Asociación Malagueña de Jugadores de Azar en Rehabilitación

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USO ADECUADO DE LAS TICS” (27 al 31 de Julio 2020)

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El infierno de la ludopatía,

La enfermedad del siglo XXI

Reportaje de Covadonga González Medina

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http://www.azajer.com/adjuntos/esto_no_es_un_juego_covadonga_gonzalez.pdf

A la voz de alerta de Francisco, que dedicó El Vídeo del Papa del mes de abril al tema de las nuevas adicciones, se suma la de las asociaciones del sector, que han advertido recientemente de un aumento de los casos y piden al Gobierno la suspensión temporal del juego online mientras esté vigente el Estado de alarma y el confinamiento

A Alejandro Torres su adicción a los juegos de azar le costó muy caro. En el sentido literal de la expresión, porque «me llegué a gastar 1.000 euros cada día durante demasiado tiempo». Pero también en el figurado: «Pasé tres años catastróficos. Me fui de mi casa, me alejé de mi familia, perdí amigos, lo perdí todo. La adicción me reventó por dentro a todos los niveles», confiesa en conversación con Alfa y Omega.

Su calvario, aunque él entonces no lo veía como tal, comenzó cuando a los 16 años cruzó por primera vez la puerta de un salón de juegos. «A pesar de ser menor de edad, realmente no tuve que colarme, sino que entré por la puerta como cualquier otro cliente». Allí empezó a gastarse los diez euros que su abuela le daba los domingos. Pero con el paso de las meses, comenzó a multiplicar ese gasto por 100 y, en dos años, los diez euros de la abuela se convirtieron en 1.000 cada día, cantidad que conseguía «de cualquier forma para intentar satisfacer mi adición», explica Torres, sin querer entrar en más detalles.

Entonces, el joven se convirtió en un esclavo. «Los años que me tiré jugando no tenía ninguna capacidad de decisión. Perdí por completo la libertad y la dignidad. Salía de casa diciendo que no iba a jugar y acababa jugando. Volvía a casa y me ponía a jugar de forma online durante horas. Juraba por todos mis seres queridos que no iba a volver a caer en aquello... y tropezaba de nuevo».

Alejandro Torres empezó a recuperar el control de su vida precisamente un día que estaba ebrio, cuando intentaba volver a casa después de salir a jugar. «En ese momento ya me había independizado, pero aquel día había perdido las llaves de mi casa y llamé a mi hermano para que me diera la copia que le había dado. Al llegar a casa de mis padres, me abrió la puerta y me volvió a preguntar si tenía problemas con el juego. Hasta entonces no lo había querido confesar, y no me había dejado ayudar. En aquel momento estaba completamente solo, hundido en la miseria tanto personal como económica, así que, ante la pregunta de mi hermano, me derrumbé. Se lo conté todo y poco tiempo después entré en rehabilitación en Amalajer (Asociación Malagueña de Jugadores de Azar en Rehabilitación)».

El joven, que en unas pocas semanas cumplirá 23 años, considera que esta decisión le salvó la vida. «En la situación en la que me encontraba, el juego solo me ofrecía tres salidas: el psiquiátrico, por volverme loco; la cárcel, por delinquir para pagar mi adicción, o la muerte, al ser real la posibilidad de que alguien me diera cualquier día un susto y me quitaran de en medio», asegura.

El monstruo en casa

Algo parecido piensa ante la situación de confinamiento en la que nos encontramos. «Si me hubiera pillado en la época en la que jugaba, me hubiera reventado por dentro. Hubiera terminado gastándome en el juego el dinero que necesitaba para comer». Por ello, el joven no puede dejar de pensar estos días «en todos aquellos jugadores adictos –en España hay 400.000 según la Dirección General del Juego– que se encuentran en sus casas» a merced de la tecnología y de otras sustancias como el alcohol –que según los expertos suelen aparecer relacionadas con las apuestas–, ni en «los no adictos que caerán en las garras del juego al estar todo el día encerrados».

En su caso, lo está «llevando relativamente bien porque recibo mucha ayuda de forma telemática por parte de la asociación». «Sigo con el grupo de terapia con mis compañeros y con los terapeutas. Me siento muy acompañado», concluye Torres, que no quiere despedirse sin antes alertar del riesgo de «matar el tiempo de forma abusiva con los juegos de azar online ante esta situación tan particular que estamos viviendo. Es como tener al monstruo en casa».

Aumento de casos

Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos por advertir del peligro, así como los del Papa Francisco –el Pontífice dedicó la edición de abril de El Vídeo del Papa a alertar frente a «la adicción al juego, a la pornografía, a internet y los peligros del espacio virtual» a la vez que pedía oraciones «para que todas las personas bajo la influencia de las adicciones puedan estar bien ayudadas y acompañadas»–, ya es demasiado tarde para algunas personas.

Todavía no es posible presentar datos concluyentes porque la situación de confinamiento sigue vigente. El último estudio disponible, realizado por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) con el apoyo de la Delegación de Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, tiene fecha de enero y revela que, hasta entonces, el número de jóvenes entre 14 y 18 años que han jugado con dinero online había aumentado casi cuatro puntos porcentuales, y casi diez puntos quienes lo habían hecho presencialmente. Pero entidades como la Red de Atención a las Adicciones (UNAD) o la Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados (Fejar) han alertado en las últimas semanas del posible aumento de casos durante el encierro, que revela el «importante crecimiento de peticiones de ayuda que estamos recibiendo», asegura José Luis Rabadán Rituerto, médico especialista en adicciones de UNAD.

Este aumento de casos ha llevado a las asociaciones del sector a «pedir al Gobierno que suspenda el juego online mientras esté vigente el Estado de alarma», subraya Rabadán. El Ejecutivo de Sánchez no ha llegado hasta ese extremo, pero sí ha limitado la publicidad de los juegos de azar y las apuestas online. Hasta que no concluya el encierro ciudadano solo se podrán emitir comunicaciones comerciales relacionadas con los juegos de azar entra la una y las cinco de la madrugada.

«Es un primer paso, porque si hubiéramos podido tomar la tensión a los adictos en esta situación de confinamiento durante su exposición a este tipo de anuncios, estoy convencido de que les hubiera subido la frecuencia cardiaca, la frecuencia respiratoria y la respuesta vegetativa a ese estímulo. Espero que esta medida se consolide para siempre», pide el médico especialista de UNAD, organización formada por 217 entidades repartidas por toda España.

La familia como terapia

Más que en la limitación de la publicidad, la psicóloga del Centro de Atención Integral a la Familia (CAIF) de la Universidad Francisco de Vitoria (UFV) Ana Ozcáriz confía en el efecto terapéutico de la familia contra los comportamientos adictivos en relación a la tecnología. «Habitualmente hay un interés de los padres porque sus hijos estén bien, por ver en qué están ocupando su tiempo». Sin embargo, «esto por sí solo no es suficiente», advierte la psicóloga, porque «la adición puede llegar a afectar a familias que viven una aparente normalidad».

Leer más: Confinados con la adicción

Estar atentos y conscientes nos hace tomar el control de nosotros mismo para evitar ser arrastrados por adicciones sin sustancias que nos llevan a la ruina económica y psíquica.

Propuesta de SUSPENSIÓN del JUEGO ONLINE ESTATAL y la PUBLICIDAD DEL JUEGO mientras se encuentren en vigor las principales medidas del Estado de Alarma para superar la crisis sanitaria del COVID-19 provocada por el SARS-CoV-2

Apúntate aquí.

El Real Decreto 463/2020 de 14 de marzo por el que se declara el estado de alarma en España para la gestión de la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 supuso entre otras disposiciones:

• Artículo 7. Limitación de la libertad de circulación de las personas.
• Artículo 10. Medidas de contención en el ámbito de la actividad comercial, equipamientos culturales, establecimientos y actividades recreativos, actividades de hostelería y restauración, y otras adicionales

Igualmente se dispuso el cierre al público de recintos deportivos y las federaciones deportivas suspendieron todas las competiciones.

Estas disposiciones supusieron la supresión de la oferta de juegos de apuesta, envite y azar en establecimientos de hostelería, salones de juego, salas de apuestas, bingos y casinos. Por su parte, SELAE y la ONCE decidieron suspender la mayor parte de los sorteos de loterías.

Leer más: Propuesta de SUSPENSIÓN del JUEGO ONLINE y la PUBLICIDAD DEL JUEGO

fuente: efe.es y fajer.es

La ansiedad durante el confinamiento y el impacto laboral de la pandemia elevan el riesgo de adicción al juego, al que se puede acceder fácilmente a través de internet, según el presidente de la Federación Andaluza de Jugadores de Azar en Rehabilitación (Fajer), Francisco Abad.

Aunque el encierro en los hogares durante el estado de alarma impide acudir a las casas de apuestas, la oferta de juego en línea y de publicidad -el Gobierno la ha limitado temporalmente este martes- ha sido amplia y "en los momentos difíciles" la adicción "afecta a las personas más vulnerables", ha manifestado a Efe.

En este sentido, Abad ha indicado que "aquellas personas que tienen la predisposición" de ser adictas al juego, "en tiempos de crisis van a caer de forma más rápida".

"El jugador nunca tiene la apreciación de que pierde, sino de que casi siempre gana", ha referido el presidente de Fajer, quien ha apuntado que uno de los "síntomas repetitivos" de las personas que caen en esta adicción es "intentar recuperar" dinero para solucionar los problemas.

A sus 66 años, este electricista lleva media vida rehabilitado y tratando de ayudar como voluntario a otras personas con problemas de juego patológico desde la Asociación Malagueña de Jugadores de Azar en Rehabilitación (Amalajer), que también preside.

Desde su experiencia, asegura que el momento actual es "complicado" para los jugadores en rehabilitación y se ha optado por reforzar la atención de las personas en tratamiento con vídeo terapia y por teléfono.

Abad ha aplaudido la "valiente" decisión del Gobierno de restringir la publicidad del juego en internet durante el confinamiento, porque habitualmente "mientras navegas te encuentras esa publicidad continuamente y esa situación es mala para las personas que sufren adicción".

Cuando se pasa más tiempo en casa también pueden aparecer adicciones que "venían de atrás" porque las entidades "siguen apretándole a la gente que tiene deudas contraídas", por lo que "a lo mejor si estás 24 horas en tu casa, tu familia lo descubre".

Leer más: La ansiedad y el juego en línea: un cóctel que eleva el riesgo de adicciones