Amalajer. Asociación Malagueña de Jugadores de Azar en Rehabilitación

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Las nuevas tecnologías y el uso intensivo de éstas por parte de los adolescentes está provocando que se activen nuevas zonas del cerebro en detrimento de otras en las que residen la memoria o la capacidad organizativa. Asimismo, el uso de estas nuevas herramientas genera diversos comportamientos patológicos en este grupo de edad, que abarca desde los 14 a los 21 años, como el acoso escolar, la violencia o la falta de conciencia sobre la confidencialidad de los datos personales.

Así lo ha manifestado el pediatra especialista en adolescencia Germán Castellanos que ha señalado que la influencia de las nuevas tecnologías en el desarrollo y cambio de los niños a adolescentes está «generando muchas expectativas» en los especialistas por los «problemas futuros» que pueda desencadenar.

Castellanos y el jefe del Servicio de Pediatría del Hospital Valdecilla, Lino Álvarez, han presentado el XXII Congreso de la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia (SEMA), que se celebrará los días 7 y 8 de marzo en el hotel Santemar de la capital cántabra. En este evento, se abordará este asunto que los especialistas ya catalogan como una «adicción» entre los adolescentes, al igual que sucede con el consumo de drogas.

Leer más: Abusar de las nuevas tecnologías reduce la memoria en los adolescentes

Expertos muestran preocupación por estos juegos "de enlace" que podrían desarrollar una futura adicción a los juegos de azar en los niños.

Quienes juegan Candy Crush deben reconocer que es un juego muy adictivo. Por eso, en Inglaterra, algunos están levantando la voz y adviertiendo de los efectos nocivos que estos juegos pueden tener en los niños, quienes podrían aumentar sus posibilidades de tener problemas con el juego en el futuro.

La advertencia viene del profesor Mark Griffiths, director de la Unidad de Investigación Internacional del Juego de la Universidad Nottingham Trent, quien le dijo al diario The Telegraph que los adolescentes están siendo atraídos a sitios web de juegos de azar a través de redes sociales y convirtiéndose en adictos a ellos. 

Leer más: Candy Crush: ¿creando adictos al juego?

En Málaga se desmantela un timba ilegal cada dos meses como media.

La Unidad de Policía adscrita a la Junta de Andalucía, dentro de las actuaciones que viene desarrollando contra el juego ilegal en la provincia de Málaga, ha desmantelado en Rincón de la Victoria un local en el que se organizaban partidas ilegales de póquer, operación en la que ha intervenido 5.475 euros en efectivo, según ha informado el delegado del Gobierno andaluz, José Luis Ruiz Espejo.

Los agentes tuvieron que solicitar un mandamiento judicial para registrar el local, situado en la carretera de Benagalbón, ya que sus responsables mantenían grandes medidas de seguridad que hacían muy difícil la labor de vigilancia e investigación policial. Una vez obtenida la autorización, entraron en el establecimiento la noche del pasado 22 de enero y sorprendieron a 13 personas alrededor de dos mesas en las que se estaban jugando partidas ilegales de póquer con apuestas de diversas cantidades de dinero.

Leer más: Desmantelado un local de partidas de poker ilegales en Rincón de la Victoria

La Opini&oacuten de M&aacutelaga

Cuando internet se convierte en una adicción.

Hacerse sus necesidades encima por no perder de vista la pantalla del ordenador, bajar el rendimiento escolar por estar más pendientes de la vida virtual que la real e incluso sufrir un extraño Síndrome de Diógenes en el que la basura se sustituye por aparatos de la tecnología más puntera. La imagen de una persona consumiendo algún tipo de droga o jugando a las máquinas tragaperras es quizá la más recurrente a la hora de pensar en alguien que tiene algún tipo de adicción pero éstas, como tantas otras cosas, evolucionan y surgen a raíz de elementos que antes no formaban parte de nuestro escenario.

Los móviles, las redes sociales... Las nuevas tecnologías, en definitiva, han dado pie a nuevos problemas que llegan a convertirse en un adicción.

Se incluyen dentro de las adicciones sin sustancia, grupo al que pertenecen el sexo, la ludopatía, las compras o la vigorexia. Su diferencia radica en que no necesitan meter ningún tipo de sustancia en su cuerpo pero cambian hábitos de comportamiento y llegan a desvirtuar la realidad.

Leer más: Entrevista a nuestro Presidente en la Opinión de Málaga

En enero se disparan los artículos de ocasión, la última oportunidad o el todo al 50%. Pero las compras no existen sólo en Rebajas, el periodo navideño es un punto fuerte para que, con o sin excusa, compremos más que en otras épocas. De hecho y según informaciones proporcionadas por la Confederación Española de Comercio (CEC), este último diciembre ha sido el único desde 2006 en obtener un dato positivo.

"En la actualidad, ha habido una liberalización del periodo de rebajas (cada comercio puede poner sus artículos más baratos cuando quiera) y con ello se está perdiendo el concepto psicológico de las Rebajas, ya no existen los aluviones que veíamos antes", comentan desde la CEC.

Leer más: Como detectar a un comprador compulsivo

La adicción al teléfono móvil es, para muchos, la enfermedad del siglo XXI. Tanto que, según los expertos, el miedo a estar sin el teléfono se puede diagnosticar ya como un trastorno para una gran parte de la población, sin que los afectados sean conscientes de ello.

El mejor teléfono móvil, ya sea con internet o sin él, un smartphone o un "zapatófono" de toda la vida, es aquel que usamos sólo cuando de verdad nos es útil. Y aquel del que podemos prescindir sin que nos ocasione ningún tipo de alteración. ¿Cuántos están en condiciones, hoy en día, de poder decirlo?

Que levante la mano quién es capaz de dejarse el móvil en casa y no tener un deseo irrefrenable de volver a por él. Quién se ha quedado sin batería una tarde y no ha tenido la sensación de estar ilocalizable. Quién ha salido sin teléfono y no ha albergado la sospecha de que precisamente esas horas recibirá una llamada importante que no podrá atender. Y sobre todo: quién ha salido del cine o del teatro en alguna ocasión y ha aguantado hasta la puerta de la calle sin revisar sus llamadas o mensajes perdidos.

Quien no pueda responder satisfactoriamente a estas preguntas, que se quede con este nombre: nomofobia. Es el término, abreviatura de la expresión inglesa 'no-mobile-phone phobia', que los expertos han puesto al miedo a estar sin el teléfono móvil, y que –dicen- es la enfermedad del siglo XXI. ¿Cuántos usuarios de este dispositivo la padecen?

Leer más: Nomofobia: la enfermedad que quizás padece y no lo sabe